Políticas y Regulaciones de la Inteligencia Artificial en 2025:Qué Esperar en 2026

Por qué la regulación de IA es urgente. Contexto general de 2025

La regulación de la inteligencia artificial ha pasado de ser un debate académico a una necesidad geopolítica y social urgente en 2025. El rápido avance de los modelos de Inteligencia Artificial de Propósito General (GPAI), la creciente integración de la IA en sectores críticos como la sanidad, las finanzas y la seguridad, y la aparición de riesgos sistémicos como la desinformación a escala masiva, han forzado a los gobiernos y organismos internacionales a acelerar sus marcos normativos

El año 2025 se consolida como el punto de inflexión en la gobernanza de IA. Mientras que la Unión Europea pone en marcha la aplicación de su pionera Ley de IA (AI Act), Estados Unidos se enfrenta a una fragmentación legislativa, y China refuerza su modelo de control estatal y enfoque productivista. Esta disparidad de enfoques subraya una “carrera regulatoria” global, donde la normativa IA no solo busca mitigar riesgos, sino también definir los valores éticos y económicos que guiarán el desarrollo tecnológico en la próxima década.

El objetivo de este artículo es brindar un panorama completo y actualizado sobre las políticas IA 2025, analizando las normativas vigentes, las propuestas en desarrollo y su impacto en empresas, desarrolladores y ciudadanos. Además, se ofrecerá una proyección prospectiva hacia 2026, identificando los proyectos legislativos clave y los marcos de cooperación internacional que definirán el futuro de las leyes IA 2026.

Definición y enfoques regulatorios:
Tipos de regulación, conceptos clave

Para comprender el panorama regulatorio de 2025, es fundamental establecer una terminología clara y diferenciar los principales enfoques adoptados por las potencias mundiales.

Conceptos Clave en la Regulación de IA

La legislación moderna de IA se centra en varios pilares éticos y técnicos:

Transparencia y Explicabilidad (XAI): La capacidad de comprender cómo un sistema de IA llega a una decisión. La regulación exige que los usuarios sean informados cuando interactúan con un sistema de IA y que los desarrolladores documenten los procesos de toma de decisiones, especialmente en sistemas de alto riesgo.

Sesgos y Equidad: La mitigación de sesgos algorítmicos que pueden llevar a resultados discriminatorios contra grupos protegidos. La ética IA exige la realización de auditorías de impacto de derechos fundamentales y la implementación de datasets representativos.


Responsabilidad Legal y Trazabilidad:
La determinación de quién es responsable cuando un sistema de IA causa un daño. Esto implica la trazabilidad de los datos, el diseño del modelo y las decisiones operativas.


Inteligencia Artificial de Propósito General (GPAI):
Modelos fundacionales como GPT-4 o Gemini, que pueden ser adaptados a múltiples tareas. Su regulación es compleja porque el riesgo no reside en el modelo base, sino en cómo se implementa. La UE ha sido pionera en establecer obligaciones específicas para los proveedores de GPAI.

Panorama mundial 2025: La aplicación de la normativa IA

El año 2025 es crucial porque marca la transición de la legislación a la aplicación práctica en las principales jurisdicciones.

1. Unión Europea: La Aplicación del AI Act

La Ley de IA de la Unión Europea (AI Act) es el primer marco legal integral y horizontal del mundo para la IA. Su enfoque basado en el riesgo ha establecido el estándar global, influyendo en las discusiones regulatorias en países desde Canadá hasta Brasil.

1.1. Cronograma de Aplicación en 2025

La AI Act entró en vigor en fases a lo largo de 2025, con hitos críticos:


Febrero de 2025: Entró en vigor la prohibición de sistemas de IA que plantean un riesgo inaceptable para los derechos fundamentales. Esto incluye sistemas de social scoring (puntuación social) gubernamental, manipulación subliminal y el uso de identificación biométrica remota en tiempo real en espacios públicos por parte de las fuerzas del orden (con excepciones muy limitadas).


Agosto de 2025: Las normas para los modelos de Inteligencia Artificial de Propósito General (GPAI) y los modelos fundacionales comenzaron a aplicarse. Los proveedores de GPAI con riesgo sistémico (aquellos con alta capacidad o impacto) deben cumplir con obligaciones de transparencia, evaluación de riesgos y ciberseguridad.


Finales de 2025: Se espera la publicación de directrices detalladas por parte de la Comisión Europea para apoyar la compliance de los sistemas de IA de alto riesgo.

1.2. Desafíos de la Implementación

El principal desafío en 2025 es la armonización y la supervisión. La AI Act requiere que los Estados Miembros designen autoridades nacionales de supervisión y establezcan “sandboxes regulatorios” para facilitar la innovación. La complejidad de clasificar los sistemas como “alto riesgo” y la necesidad de auditar continuamente los modelos de GPAI representan una carga significativa para las empresas y las autoridades.

2. Estados Unidos: Fragmentación Legislativa y el Enfoque Sectorial

A diferencia del enfoque centralizado de la UE, la regulación de inteligencia artificial en Estados Unidos se caracteriza por su fragmentación y un fuerte énfasis en la innovación.

2.1. La Carta de Derechos de la IA (AI Bill of Rights)

La Carta de Derechos de la IA, publicada por la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, no es una ley, sino un marco de principios rectores. En 2025, sigue siendo la base de la política federal, promoviendo cinco protecciones clave:

Sistemas Seguros y Efectivos: Los sistemas deben ser probados y seguros.

Protección contra la Discriminación Algorítmica: Los sistemas no deben producir resultados sesgados.

Privacidad de Datos: Los usuarios deben tener control sobre sus datos.

Notificación y Explicación: Los usuarios deben saber cuándo la IA está en uso y cómo funciona.

Alternativas Humanas: Los usuarios deben tener la opción de optar por la intervención humana.

2.2. El Mosaico de Leyes Estatales

La verdadera acción regulatoria en EE. UU. en 2025 se encuentra a nivel estatal. Los 50 estados han introducido algún tipo de legislación relacionada con la IA

California: Lidera con proyectos de ley que abordan la IA en el empleo, la sanidad y la protección del consumidor.

Colorado y Nueva York: Han avanzado en leyes que exigen auditorías de sesgos en sistemas de contratación automatizada.

Esta fragmentación crea un complejo panorama de compliance para las empresas que operan a nivel nacional, forzándolas a cumplir con un mosaico de regulaciones sectoriales y geográficas.

3. China: Control Estatal y Enfoque Productivista

El enfoque de China hacia la normativa IA es dual: un estricto control estatal sobre el contenido y un impulso masivo a la innovación tecnológica para lograr la supremacía global.

3.1. Regulación de Contenido y Seguridad

China ha implementado regulaciones estrictas sobre la IA generativa, exigiendo que los modelos generen contenido que “refleje los valores socialistas fundamentales” y no ponga en peligro la seguridad nacional. Los proveedores de servicios de IA generativa deben registrar sus algoritmos y garantizar la trazabilidad de los datos de entrenamiento.

3.2. La Estrategia “AI Plus”

En 2025, la estrategia “AI Plus” se ha convertido en el motor de la política china. Esta iniciativa busca integrar la IA en todos los sectores de la economía (manufactura, sanidad, agricultura) para aumentar la productividad y la competitividad. La gobernanza de IA china está intrínsecamente ligada a la política industrial, con una inversión estatal masiva en centros de datos y desarrollo de hardware (chips de IA)

4. América Latina: Avances y Desafíos

América Latina se encuentra en una etapa de desarrollo regulatorio acelerado, impulsado por la necesidad de mitigar riesgos sociales y la influencia de marcos internacionales.

Brasil: Su Senado ha avanzado significativamente en un proyecto de ley de IA que sigue un modelo basado en el riesgo similar al de la UE.

Chile y Colombia: Han adoptado directrices éticas y han iniciado discusiones legislativas.

Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA): Este índice se utiliza como una herramienta clave para medir el progreso en gobernanza, infraestructura y talento, revelando una gran disparidad entre países.

El principal desafío de la región es la brecha de talento y recursos para la supervisión. La falta de infraestructura y la dependencia tecnológica de modelos extranjeros complican la aplicación de normativas locales.

5. África y Asia: Oportunidades de Cooperación

En 2025, muchas naciones en África y Asia están adoptando un enfoque de “IA para el desarrollo” (AI4D), buscando aprovechar la tecnología para abordar desafíos sociales y económicos.

África: La ONU y la UNESCO promueven la idea de que África debe desarrollar una IA que responda a sus propias necesidades, evitando heredar marcos regulatorios diseñados en otros contextos

La cooperación internacional se centra en la creación de capacidades y la infraestructura de datos.

Asia (fuera de China): Países como Singapur y Corea del Sur han adoptado marcos regulatorios más ligeros, centrados en la promoción de la innovación y la adopción de estándares internacionales de seguridad y ética.

IA y derechos humanos: El núcleo de la regulación

La ética IA no es un apéndice de la regulación, sino su fundamento. Las políticas IA 2025 están diseñadas para proteger los derechos humanos en la era algorítmica.

1. Privacidad y Protección de Datos

La IA se alimenta de datos. La regulación de inteligencia artificial en 2025 refuerza la necesidad de aplicar los principios del GDPR (Reglamento General de Protección de Datos de la UE) a los sistemas de IA, exigiendo:

Minimización de Datos: Usar solo los datos estrictamente necesarios.

Anonimización y Pseudonimización: Técnicas para proteger la identidad de los individuos.

Derecho de Acceso y Rectificación: El derecho de los ciudadanos a saber qué datos se utilizaron para entrenar un modelo que les afecta.

2. No Discriminación y Equidad

La lucha contra el sesgo algorítmico es una prioridad. La normativa IA exige:

Evaluaciones de Impacto Algorítmico (AIA): Documentos obligatorios que evalúan el riesgo de discriminación antes de la implementación de un sistema.

Monitoreo Post-Implementación: La obligación de seguir auditando el rendimiento del sistema en el mundo real para detectar y corregir sesgos emergentes.

3. Derecho a No Ser Perfilado y a la Intervención Humana

Especialmente en la UE y en la Carta de Derechos de la IA de EE. UU., se subraya el derecho a no ser objeto de decisiones basadas únicamente en el procesamiento automatizado (perfilado).

Intervención Humana Significativa: En decisiones de alto riesgo (crédito, empleo, justicia), la ley exige que un ser humano con autoridad y capacidad de anular la decisión de la IA esté involucrado.

Conclusión: Retos futuros y oportunidades para una IA regulada, ética y segura

El año 2025 ha sido el año de la puesta en marcha de la regulación de inteligencia artificial, y 2026 será el año de la prueba de fuego. El desafío no es solo crear leyes IA 2026, sino asegurar su aplicación efectiva en un entorno tecnológico que evoluciona a una velocidad sin precedentes.

La oportunidad reside en utilizar la normativa IA no como un freno, sino como un catalizador para la innovación responsable. Un marco regulatorio claro y ético puede generar confianza en el consumidor, abrir nuevos mercados y asegurar que la IA se desarrolle en beneficio de la sociedad, respetando los derechos humanos y los valores democráticos.


Los retos futuros incluyen:


1.Regulación de la IA Fronteriza (Frontier AI): Modelos que superan las capacidades humanas en tareas críticas, exigiendo nuevos mecanismos de seguridad y evaluación pre-despliegue.


2.Armonización Global: La necesidad de que la UE, EE. UU. y China encuentren puntos comunes para evitar un “muro digital” de regulaciones incompatibles.


3.Capacitación Regulatoria: Invertir en la formación de reguladores y auditores con la experiencia técnica necesaria para supervisar sistemas de IA complejos.


La gobernanza de IA es un proyecto continuo que requiere la colaboración constante entre gobiernos, la industria, la academia y la sociedad civil para construir un futuro donde la tecnología sea poderosa, pero también ética y segura.

Referencias

[1] European Commission. AI Act: First-ever legal framework on AI. URL:

[2] European Parliament. EU AI Act: first regulation on artificial intelligence. URL:

[3] The White House. Blueprint for an AI Bill of Rights. URL:

[4] NCSL. Artificial Intelligence 2025 Legislation. URL:

[5] China Briefing. Understanding China’s New Regulations on Generative AI. URL:

[6] Swissinfo. China promete avances en IA y facilidades a empresas extranjeras en nuevo plan tecnológico. URL:

[7] Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA). Home 2025. URL:

[8] UN News. Una inteligencia artificial para y por África. URL:

[9] OECD. OECD AI Principles overview. URL:

[10] UNESCO. Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial. URL:

[11] World Economic Forum. AI Governance Alliance. URL: